Dado que todos los docentes adscritos a la
Licenciatura en Nutrición, trabajan bajo el régimen de honorarios, acuden a la
Universidad únicamente a impartir sus clases y se retiran posterior a éstas, ya
que laboran en otras instituciones, hospitales, consultorios, empresas, etc.
Por ello, lograr agendar espacios para impartición de talleres, cursos o juntas
resulta un tanto complejo. Se decidió entonces, diseñar un video que
favoreciera una reflexión sobre la importancia del uso del portafolio de
aprendizaje como una herramienta de evaluación en el proceso de enseñanza de
las ciencias de la salud. El video tiene una duración de 26:02 minutos e incluye
una descripción de las características, particularidades, clasificación y
beneficios del portafolio, se hace énfasis en el denominado e-portafolio y en
cómo instituciones de gran prestigio como la UNAM, lo utilizan en la carrera de
medicina, mostrando de esta forma, que para el caso particular de las ciencias
de la salud a nivel licenciatura, se ha demostrado su relevancia.
El video se colocó en un canal de Youtube (https://www.youtube.com/channel/UCqz_xm-dylzxTT1GhakqIvQ)
como parte de una lista de reproducción titulada Enseñanza de las Ciencias. La liga al canal se compartió con los
docentes para que, con base a sus tiempos y disponibilidad, pudieran revisarlo.
REFLEXIÓN:
En nuestro país, el perfil docente que piden las Universidades para impartir en
licenciaturas del área de la salud, exige un área de especialización en la
medicina, la enfermería, la nutrición, la fisioterapia, la bioquímica, la
biología, etc. Se requiere contar con experiencia docente, pero no que los
profesores cuenten con una formación en educación o que conozcan de estrategias
o técnicas didácticas. Por ello, resulta sumamente común, que en las clases de
anatomía, bioquímica, procesos celulares, fisiopatología o antropometría, los
alumnos deban aprender de manera memorística, que conozcan conceptos y
procedimientos en las páginas de los libros de texto o en los esquemas o
modelos anatómicos, las aulas se encuentran dispuestas como lo han hecho desde
hace siglos, todos los alumnos mirando al frente teniendo frente a sí, al único
poseedor de conocimiento válido, pero rara vez tienen la oportunidad de experimentar
o vivir las situaciones clínicas que pueden enfrentar en su vida profesional,
de modo que las sesiones se convierten en un proceso tradicional donde los
alumnos no se encuentran en un entorno que favorezca la construcción de
aprendizajes significativos. Es necesario un cambio de visión y paradigma que
permita reformar y transformar la enseñanza de las ciencias de salud. Los
docentes debemos diseñar entornos de aprendizaje que contemplen las diferentes
inteligencias y formas de aprender de nuestros estudiantes, que utilicemos
estrategias y herramientas acordes a las necesidades globales y particulares de
los contextos. El punto de partida es el reconocimiento de que para el aprendizaje
de las ciencias son importantes los aportes que hace la teoría de
constructivismo social concebida por Vygotsky; quien definió el aprendizaje
como un proceso de colaboración entre una comunidad de estudiantes, de manera
que el contexto en que se realiza el aprendizaje se traduce en situaciones
provechosas que les permiten construir su conocimiento a través de un proceso
social interactivo y reflexivo.
A partir de esto podemos pensar que el estudiante
asimila los nuevos conocimientos para resolver cuestionamientos que han surgido
en virtud de sus conocimientos previamente adquiridos; de esta manera una
práctica pedagógica coherente con estos principios fomenta el crecimiento
grupal y la curiosidad, por lo que el docente actúa como facilitador tratando
de crear interacciones beneficiosas entre los estudiantes.
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